Los títulos no nos dejaron ver el bosque

Hay blogs especializados en política, otros en ciencia y otros en decoración. Lo cierto es que a casi todo el mundo le interesa más de una cosa. Por eso en Xaora vamos a incorporar también una sección deportiva; que no está mal en un blog creado por un tipo que no ha visto un partido de fútbol entero en su vida y cuyo primer artículo de éxito, con 9 años, fue para gritar que los aficionados a él eran idiotas. Otros tiempos.

Eso sí, no aspiramos a competir con las mismas visiones repetidas que se ven en los grandes medios. No se trata de hablar de estrellas o polémicas diarias, sino exclusivamente de eso, de deporte. Y quizá, por qué no, recuperar el buen gusto en el análisis de esta temática.

Se encargará nuestro amigo que más sabe: Antonio Cartier, que lo mismo escribe un cuento infantil que corre una maratón. Él es así.

Cuando era pequeño y jugaba en el equipo del barrio venía siempre a vernos el abuelo de un compañero. Un señor que ya entonces llevaba décadas siendo socio del Real Madrid y que disfrutaba viendo esos insufribles partidos que nosotros, unos niños sin demasiado talento disputábamos en campos que todavía eran de tierra. Y barro.

En los momentos previos al partido era habitual que nos contase alguna anécdota, algún concepto futbolístico que nosotros aún no conocíamos, alguna clave que sólo entenderíamos años después. Dos fueron las frases que se me quedaron grabadas a fuego. La primera, “jugar al fútbol es muy fácil, consiste en buscar a un amigo* y pasarle el balón”. La segunda, “para ganar hay que marcar un gol más que el rival, todo lo demás es filosofía”. Una verdad como un templo. Pero a veces, en estos tiempos confusos, olvidamos los templos.

Después de mucho tiempo, de muchas dudas y de muchos partidos pensando en jugar más con la testosterona que con la cabeza, la selección española decidió apostar por hacer caso a la primera de las frases. Los amigos, bajitos y con poco físico, decidieron buscarse mucho y pasarse el balón más. Fue el verano en que el Fútbol Club Barcelona fichó a Pep Guardiola, excapitán del equipo durante muchos años. Casualmente esos bajitos consiguieron, por fin, ganar un título. Fue la Eurocopa de hace cuatro años, con aquel gol de Torres, cuando Torres daba miedo y metía goles.

Así que, como en una receta perfecta, España entendió lo que Pep quería hacer con el Barcelona antes incluso de que se sentase en el banquillo. Toque, toque y más toque. A partir de ahí, la historia la conocemos todos: títulos, títulos y récords, muchos récords. Porque además, a esos bajitos que juegan muy bien al fútbol se les unió otro, aún más bajito y aún más decisivo. ¿Qué hubiera pasado si Leo Messi hubiera aceptado jugar con nuestra selección y no con Argentina? Ahora mismo quizá nos da igual: somos campeones de Europa y del Mundo. Pero Messi cada día juega mejor, cada día es más decisivo… Es, probablemente ya, el mejor jugador de la historia. Pero en fin, eso es otro asunto que sólo el tiempo nos aclarará. Quizá Messi se quede como otros grandes de la Historia, sin tener un gran título con su selección. Quizá no.

Emborrachados como estamos todos con la perfección del primer axioma (toque, toque y toque hasta aburrir al rival) se nos olvidó el segundo. Los títulos no nos dejaron ver el bosque, y no asumimos que a Italia no pudimos hacerle un gol en 120 minutos, que a Alemania en aquella final la ganamos por la mínima, o que somos el Campeón del Mundo menos goleador de la historia. Y necesitamos también una prórroga en esa otra final. O que, obviando polémicas arbitrales, este glorioso Barcelona necesitó una genialidad en el último segundo (¡cuánto recordaron ayer los periodistas ese Iniestazo que ya nos sabe a poco después del de Sudáfrica!)  para entrar en su primera final de Copa de Europa de la era Guardiola. En definitiva, olvidamos que para ganar, además de tener el balón, había que marcar un gol más que el rival.

De tanto tocar el balón, el Barcelona anoche acabó con una posesión del 72% frente al 28% del Chelsea. Sí, admito que alguien me pueda llamar ventajista, porque los culés tuvieron muchas ocasiones de gol que no entraron (incluso dos tiros al palo). Pero esto (tener mucha posesión y no marcar) no es la primera vez que les pasa. Por poner dos ejemplos, podríamos pensar en la famosa semifinal frente al Inter de Milán. Aquella de los aspersores. O la final de Copa del Rey contra el Real Madrid el año pasado. En aquellas, incluso, tuvo menos ocasiones que anoche. Como entonces, muchos aficionados clamaban ante una injusticia casi divina olvidando que todo esto es sólo filosofía, que lo que cuentan son los goles, la única realidad del fútbol. Olvidando que Brasil ha renunciado históricamente al orden (que me perdone Dunga) para ganar cinco veces la Copa del Mundo o que Italia, en las antípodas, ha apostado siempre por el orden férreo, como si fueran una guardia pretoriana. Y tampoco les ha ido mal, porque han ganado cuatro mundiales.

En definitiva, parece que hemos olvidado lo básico: marcar goles. Y mientras, estamos pendientes de lo accesorio, de las estadísticas, de lo que es meramente instrumental. Tocar el balón debe servir para ganar partidos, no es un fin en sí mismo. No hay que despreciar nunca (hoy leíamos titulares que hablan de “antifútbol”) el estilo del rival: puede que acabe ganándote.

* Años después actualizó su frase para decir: “Jugar en el Real Madrid es fácil, consiste en buscar al calvo [Zinedine Zidane] y pasarle el balón. Él ya sabe qué hacer”.

Antonio Cartier | @elcarty

Este artículo tiene 4 Comentarios

  1. x dice:

    Lo primero, gracias por el artículo. Estando de acuerdo en lo esencial, un par de detalles para el debate, el primero muy pequeño y el segundo más general.

    Ya me gustaría a mí que el Barça hubiera copiado a la Selección, pero parece claro que Aragonés fue el que copió al Barça. Mejor dicho, hizo lo que había que hacer para aprovechar mejor a esos jugadores: buscar el fútbol combinativo que ya hacía el Barça. Si quieres, queda poético eso de que “España entendió lo que Pep quería hacer antes de que se sentara en el banquillo”, pero me parece injusto para los que lo inventaron, Cruyff y los de detrás. Pep ha hecho, muy bien, lo que hizo después del Bosque con la Selección: no fastidiar lo que ya había, y mejorarlo en lo posible.

    Lo segundo: toque toque y toque no significa, como parece que deduces en algún momento, que asumamos que deberíamos ganar cuatro a cero. Es simplemente la mejor manera de ganar que tenemos, para ganar 1-0 también. Y también es verdad otra cosa, o mejor otras dos. España jugó mucho mejor en la Eurocopa (y a Rusia le metimos 3 en semis en el mejor partido que yo haya visto a la Selección) y por otro lado, cuando llegamos al Mundial nos estaban esperando, dispuestos a contrarrestar como pudieran el tiquitaca. En ese sentido los mejores ejemplos me parecen Paraguay y sobre todo Chile, con los que hubo momentos en que no se veía forma de meterles mano. A Alemania le jugamos muy bien porque ellos propusieron algo parecido, y el último intento (Holanda) se basaba más en los tacos y la fe en Robben que en otra cosa.

    Una última cosa sobre la selección y los goles: al final, en un Campeonato del Mundo a seis o siete partidos, la cosa está en el filo muchas veces. Hay unos cuantos con posibilidades de ganar, y a veces la cosa se decide por muy poco. Por eso la historia está llena de campeones sin corona, que jugaban mejor pero no ganaron: Hungría 54, Holanda 74, Brasil 82… y España 2010, si no hubiera ganado. Pero los que ganaron no lo hicieron injustamente.

    Por último, en lo que tienes razón. La filosofía Pep-style (patrocinada desde Barcelona en los últimos años con la inestimable colaboración del dedo-en-el-ojo y otros grandes éxitos de Mou) es bastante repelente y babosa, y acaba concluyendo en tonterías como lo del antifútbol del Chelsea. Y eso no es lo peor: lo peor es lo que se supone que lleva aparejado, aquello de Shakira diciendo que ojalá el mundo fuese como el Barça y toda esa papilla de valores, humildad, compañerismo y buen rollo que tanto tiene de cartón piedra (y mejor que sea así, coñazo si fuera verdad). Al fútbol se va a ganar, y el que mete uno más gana. Decía David Gistau no hace mucho que un equipo de fútbol tiene una ventaja sobre Miss España: que sólo tiene que ganar, no le hace falta caer bien.

    En fin, de nuevo gracias por el artículo y bienvenido!

  2. [...] Aquí podeis leer mi primer artículo. [...]

  3. Marcelo Cheese dice:

    Hola a todos. Estaba surfeando en el internet por diversion y encontre tu pagina. Magnifica indicacion. Gracias por compartirla.

  4. Rana Prusak dice:

    Hoy en dia hay muchas webs con tema pobre, pero despues de haber analizado la tuya tengo que decir que es algo diferente. Que sigas emprendiendo ese buen sacrificio

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